Ya se perdieron 314.000 puestos de trabajo y el salario mínimo cayó casi 40%

Un nuevo informe sobre el mercado laboral encendió las alarmas en el movimiento sindical. Mientras el trabajo registrado volvió a mostrar una caída, el Salario Mínimo, Vital y Móvil profundiza su deterioro y ya perdió casi cuatro de cada diez pesos de poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioro. Los últimos datos relevados por especialistas en trabajo y salarios indican que el empleo formal volvió a registrar una caída, mientras que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumula una pérdida del 39,7% de su poder de compra desde noviembre de 2023.

La situación preocupa especialmente al movimiento sindical porque combina dos fenómenos que históricamente impactan de lleno sobre los trabajadores: menos empleo registrado y salarios cada vez más alejados del costo real de vida.

Según los datos analizados sobre la evolución del trabajo registrado, luego de una breve recuperación observada a comienzos de año, el empleo formal volvió a mostrar números negativos. En marzo, el empleo asalariado privado registrado cayó un 0,1% respecto del mes anterior y acumula una pérdida interanual de 96.700 puestos de trabajo.

El empleo formal sigue en caída. Los asalariados registrados volvieron a caer en marzo, perdiendo 11.000 puestos respecto al mes anterior y profundizando una tendencia negativa que ya acumula una pérdida de 314.000 empleos desde que asumió el gobierno libertario hasta marzo de este año.

Los datos expuestos sobre el panorama laboral en la Argentina se desprenden del último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) a cargo de la UBA-Conicet.

El trabajo detalló que el empleo asalariado formal total cayó 1,2% interanual en marzo pasado, lo que implica una pérdida de 119.000 puestos de trabajo en un año y retrocedió 3,1% frente a noviembre de 2023, lo que representa un recorte de 314.000 puestos de trabajo.

Actualmente, el sector privado formal reúne alrededor de 6,18 millones de trabajadores. Los sectores más afectados por esta tendencia continúan siendo actividades que históricamente generaron empleo de calidad, como la industria, la construcción y parte del comercio. A su vez, distintas provincias registraron retrocesos en la cantidad de trabajadores formales, reflejando que la problemática ya no está concentrada en una sola región del país.

Pero si la caída del empleo genera preocupación, la evolución del salario mínimo profundiza las alertas. De acuerdo con los estudios difundidos en las últimas semanas, el poder adquisitivo del SMVM sufrió una retracción cercana al 40% desde fines de 2023, ubicándose entre los niveles más bajos de las últimas décadas.

Para el sindicalismo, el dato adquiere una relevancia especial porque el salario mínimo funciona como referencia para múltiples actividades, programas sociales y escalas laborales. Su deterioro termina impactando sobre amplios sectores de trabajadores registrados y no registrados.

La situación también vuelve a poner en el centro del debate el rol de las paritarias. Mientras algunos gremios logran sostener negociaciones para evitar una mayor pérdida salarial, otros sectores encuentran crecientes dificultades para recomponer ingresos en un contexto de desaceleración económica y retracción del empleo.

Los números muestran además que el problema excede la discusión salarial. La combinación de caída del empleo formal y pérdida del poder adquisitivo refleja una realidad que golpea de manera directa a los trabajadores: cada vez resulta más difícil acceder a un empleo registrado y, al mismo tiempo, los ingresos alcanzan para menos.

En ese escenario, las organizaciones sindicales observan con preocupación una tendencia que se mantiene desde hace varios meses y que amenaza con profundizar la fragmentación del mercado laboral argentino. Para buena parte del movimiento obrero, la discusión ya no pasa únicamente por cuánto aumentan los salarios, sino por cómo preservar el empleo formal y recuperar el valor de los ingresos frente al deterioro acumulado. (Mundo Gremial)

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