Los salarios siguen detrás de la inflación y se amplía la brecha
Según un relevamiento de Bumeran correspondiente a mayo, las expectativas salariales crecieron apenas 1,18% frente a una inflación del 2,1%. Tecnología, finanzas y energía lideran los ingresos, mientras servicios y gastronomía continúan entre los sectores más rezagados.
La pérdida del poder adquisitivo ya no se refleja únicamente en los salarios que perciben los trabajadores. También aparece en las remuneraciones que aspiran a cobrar quienes buscan empleo. Así lo revela el último Reporte del Mercado Laboral de Bumeran, elaborado sobre las postulaciones registradas en su plataforma durante mayo, que muestra que los salarios pretendidos crecieron apenas un 1,18%, por debajo de la inflación mensual del 2,1%.
El salario promedio solicitado por quienes buscan trabajo alcanzó los $1.805.897 mensuales, aunque el dato más preocupante aparece al observar la evolución acumulada. En los primeros cinco meses del año, las pretensiones salariales avanzaron apenas un 4,25%, muy por debajo del incremento del costo de vida. Para economistas y referentes sindicales, el fenómeno refleja las dificultades que enfrenta una gran parte de los trabajadores para recomponer ingresos en un escenario donde los precios siguen marcando el ritmo de la economía.
El informe también muestra un mercado laboral cada vez más segmentado. Los sectores vinculados a Tecnología, Sistemas, Administración y Finanzas son los que logran sostener mejores perspectivas salariales gracias a la demanda de perfiles especializados. De hecho, Tecnología lideró las subas entre los trabajadores junior, mientras que Administración y Finanzas encabezó las mejoras para los perfiles semi senior y senior.
La brecha se profundiza al observar los salarios promedio. Entre los trabajadores junior, las mejores remuneraciones pretendidas corresponden a Recursos Humanos, Producción y Tecnología. Para los perfiles con mayor experiencia, los ingresos más altos se concentran en Recursos Humanos, Administración y Finanzas y Producción.
En la cima del mercado laboral continúan ubicándose las actividades ligadas a la energía y las finanzas. Los perfiles de Ingeniería en Petróleo y Petroquímica y los cargos jerárquicos del sector financiero registran las remuneraciones pretendidas más elevadas del país.
En contraste, los sectores más rezagados siguen siendo comercio, servicios y gastronomía. Los puestos de camareros, atención al público y tareas vinculadas a la actividad gastronómica continúan exhibiendo los salarios más bajos, en rubros que además suelen registrar mayores niveles de rotación e informalidad.
Los datos también funcionan como una señal para las negociaciones paritarias. Si quienes buscan empleo moderan sus expectativas para lograr una inserción laboral, el mercado evidencia una debilidad creciente en materia de ingresos. En ese escenario, la distancia entre los sectores con capacidad de sostener salarios competitivos y aquellos que siguen perdiendo terreno frente a la inflación vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.

