Los recortes presupuestarios hacen tambalear años de progreso contra el VIH
En algunos países los fondos para preservativos han caído más del 90%. ONUSIDA alerta que esos recortes son “la perturbación más grave» de la respuesta al sida desde que el mundo se unió para combatirlo.
Cada semana, 3000 adolescentes y mujeres jóvenes contraen el VIH en África subsahariana. Ello ocurre cuando los avances eran considerables las muertes cayeron un 56% en 15 años y 32,1 millones de personas tienen acceso al tratamiento.
Menos dinero, menos prevención, más riesgos. Un nuevo informe de la ONU alerta sobre las consecuencias de una caída sin precedentes de la ayuda internacional, especialmente la que procedía de los Estados Unidos: retroceso de las pruebas de detección, acceso a los tratamientos debilitado y programas de prevención recortados en los países más afectados. Hasta el punto de hacer temer un resurgimiento de la epidemia.
El golpe es brutal para los países que dependen de la ayuda internacional para contener el VIH. La contracción de los financiamientos desorganiza los sistemas de prevención, debilita el acceso a los tratamientos y crea las condiciones para un aumento de las transmisiones.
Los programas de prevención figuran entre las primeras víctimas de este descompromiso. En algunos países, los fondos destinados a los preservativos han caído más del 90%. El uso de la PrEP, el tratamiento preventivo contra el VIH, por su parte, retrocedió un 38% entre 2024 y 2025 en los 62 países que comunicaron sus datos a ONUSIDA, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la lucha contra el virus.

