Tiempo al tiempo – Atravesando el Portal del Solsticio
Columna de Rocío González.
Seas Bienvenido.
Hoy me gustaría acercarte una pregunta para iniciar nuestro cuarto sábado compartiendo en este espacio. Inspirada esta vez, en el Portal del Solsticio que acabamos de transitar:
¿Qué pasaría si dejáramos de forzar aquello que aún está madurando?, ¿si en lugar de exigirnos avanzar todo el tiempo, aprendiéramos a escuchar lo que cada ciclo de la vida nos propone?…

Comenzó el invierno y mientras caminaba estos días, observaba cómo la naturaleza y nosotros nos expresamos en esta época del año.
Las personas parecíamos un poco más silenciosas…más lentas…más hacia dentro. Con menos apuro por hacer y por conversar.
De alguna manera: ¿estaremos respondiendo a la invitación del invierno?, porque él tiene su propio lenguaje.
La naturaleza baja el ritmo.
Los días son más cortos.
Las noches más largas.
La energía parece replegarse…

Y, sin embargo, nosotros muchas veces seguimos exigiéndonos vivir como si fuera primavera todo el año.
Queremos respuestas rápidas, que los cambios se den rápido, ver resultados instantáneos, ¡queremos que vuelva otra vez el verano! Pero… no siempre queremos atravesar el proceso.
En este punto me detengo, porque esto es lo que estoy aprendiendo y valorando cada vez más: La importancia de respetar los tiempos, la de confiar en los procesos…la naturaleza, maestra, nos muestra que cada etapa tiene su tiempo y su sentido.

A veces creemos que nada está sucediendo, que nos detuvimos…pero, por debajo de la superficie, de lo visible, ¡está pasando de todo!
Debajo de la tierra, las raíces siguen creciendo. En silencio. Sin apuro. Sin la necesidad de mostrar nada. Y quizás nosotros también tengamos algún aspecto de nuestras vidas que hoy está creciendo de esa manera: un proyecto, un vínculo, un aprendizaje, una búsqueda personal…algo que todavía está madurando y el desafío quizás pase por no apurar ese proceso.
“No se puede apurar a una semilla” hace poco dijo mi mentora, y me encantó…es tan cierto…quizás el desafío sea confiar en la sabiduría del proceso, intentar no apurar, no empujar, no acelerar. Dar tiempo al tiempo.
Porque alinearnos con la propuesta del invierno quizás no implique hacer grandes cambios o movimientos en nuestra vida. Quizás sea algo más sencillo como permitirnos descansar sin culpa. Leer unas páginas. Tomar un mate en silencio. Caminar más despacio. Contemplar más. Escuchar más…o simplemente darnos permiso para estar un poco más hacia adentro.

Me quedo con algunas frases/aprendizajes que quiero compartirte. Imágenes que me trae este invierno y mis propios procesos:
-No todo lo importante ocurre a la vista.
-Una parte esencial de los procesos necesitan oscuridad, silencio y tiempo.
-En esta etapa, crecer no se parece a avanzar ni al movimiento. Se parece más a la quietud y al aparente estancamiento.
Y, por último, dar espacio y tiempo a que el proceso se desarrolle orgánicamente, silenciosamente, es permitirnos crecer a nuestro ritmo, confiando en la sabiduría de nuestro interior (del interior de nuestras semillas) y ocupando este ciclo para echar fuertes raíces, que serán necesarias para sostenernos cuando nuestro árbol comience a crecer y a florecer.
Gracias por estar aquí.
¡Feliz Solsticio de invierno!
Con Amor y Alegría
Ro – Amar Adentro
Rocio González
Arteterapeuta – Terapeuta Holística
Ig: @amaradentro.luz
Whatsapp: 223- 156 63 61 08


Gracias Rocio por ayudarnos a la reflexión y pensar en los tiempos que deben ser.