Repercusiones en el Congreso por la renuncia de Adorni

Legisladores de distintos espacios reaccionaron con fuertes críticas, ironías y llamados a profundizar la ética pública tras la salida del ahora exjefe de Gabinete, anunciada a través de la red social X.

La renuncia de Manuel Adorni generó inmediatas repercusiones en el Congreso, con posicionamientos que reflejaron la grieta política en torno a su figura y a la gestión del Gobierno. Desde la oposición más dura hasta sectores del oficialismo y aliados, los mensajes oscilaron entre cuestionamientos severos, advertencias judiciales y consignas en clave irónica.

Uno de los primeros en pronunciarse fue el diputado Maximiliano Ferraro, quien apeló a un tono crítico y sarcástico para referirse a la salida del funcionario. “¡Vamos, Manuel! Adorni no se va, Adorni no se va, no se va…”, escribió en su cuenta de X, en alusión a las expresiones de apoyo que el exjefe de Gabinete había recibido semanas atrás. Y agregó: “Vitoreaban hace apenas dos meses y también el otro día, los dueños y adulones del circo”.

Por su parte, los senadores del bloque radical consideraron la renuncia de Adorni como “un paso lógico para una situación que era insostenible” y estimaron “necesario” que la Justicia “siga actuando y que desde el Senado retomemos la agenda de trabajo para lograr los cambios que la Argentina aún necesita”.

En la misma línea opositora, el exministro Nicolás Trotta fue más contundente y vinculó la renuncia con posibles responsabilidades judiciales. “Adorni renunció. No alcanza con irse cuando las responsabilidades ya están a la vista. Encarnó la soberbia, la crueldad y la miseria política de este gobierno”, afirmó. Trotta también apuntó contra el presidente: “Milei lo sostuvo hasta el final y quienes lo blindaron en el Congreso también deberán responder por ese respaldo”. Y cerró con una advertencia: “Ahora le queda la Justicia. Y es posible que no llegue solo: varios de los que hoy lo despiden con elogios quizá terminen acompañándolo a dar explicaciones”.

Por su parte, el diputado Pablo Juliano planteó interrogantes en torno a la continuidad del funcionario hasta su renuncia y sugirió implicancias más profundas. “ADORNI: EL FUSIBLE QUE QUEMÓ TODO EL TABLERO”, tituló su mensaje, en el que sostuvo que “la salida de Manuel Adorni del Gobierno llega tarde, con una crisis institucional, política y de credibilidad inexplicable”. Asimismo, cuestionó la defensa presidencial hasta último momento: “Hace horas nomás el Presidente siguió ‘bancando’ desde España a un hombre que llegó con poco patrimonio a la función pública y se enriqueció a la velocidad de la luz”. En ese contexto, lanzó una serie de preguntas: “¿Por qué esa obstinación de sostenerlo? ¿Qué cosas sabe Adorni que preocupan a los hermanos Milei?”. Y concluyó: “Fin (pero solo de un capítulo. La novela continúa)”.

Desde el oficialismo, en tanto, la reacción fue más escueta pero centrada en la necesidad de reforzar valores institucionales. Patricia Bullrich, que desde hacía rato reclamaba la salida del funcionario, publicó un breve mensaje en el que, sin mencionar directamente al exfuncionario, destacó: “La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo”.

Para el diputado de UP Jorge Taiana, es una renuncia que “llega muy tarde. Se cansaron de mentirle y faltarle el respeto a la gente. Todo el pueblo argentino ya sabía que Adorni era un ladrón. Su salida no borra lo que pasó ni la cadena de responsabilidades que aún deben investigarse”. Y cerró: “Esperemos que pronto haya Justicia”.

A su vez, la Unión Cívica Radical sostuvo en un comunicado que la salida de Adorni debió producirse hace meses. “Un crecimiento patrimonial inexplicable y una sucesión de mentiras que, lejos de aportar claridad, solo sembraron más confusión, lo volvieron incompatible con una de las máximas responsabilidades institucionales de la República”.

Agrega que ahora “es la hora de la Justicia: un proceso transparente, rápido y justo, sin presiones de ningún tipo, que esclarezca cómo cambió en tan poco tiempo el estilo de vida del jefe de Gabinete”, y concluye diciendo que “la honestidad no se declama, se demuestra con ejemplaridad. Y la ejemplaridad en el ejercicio del poder no es negociable”.

Por su lado, el Pro consideró que “el paso al costado de Manuel Adorni era lo que correspondía. Nunca debió llegar a este punto. Ahora el Gobierno puede volver a enfocarse en lo importante: avanzar con las transformaciones que los argentinos esperan y dejar atrás una crisis que era completamente evitable”.

El diputado nacional Esteban Paulón —denunciante clave en una de las causas— aseguró que la caída del funcionario marca el colapso definitivo del relato oficialista sostenido por más de tres meses. “FIN. 100 días tapando el sol con las manos”, sentenció Paulón de forma categórica, vinculando la responsabilidad directa del Presidente de la Nación en el encubrimiento de la situación patrimonial del exvocero: “Más temprano que tarde, finalmente te quemaste @jmilei”. El diputado denunció que el Poder Ejecutivo montó una estrategia sistemática de espaldas a las instituciones, acumulando “más de tres meses mintiéndole a la sociedad argentina y al Congreso”.

Con el desplazamiento consumado, el legislador exigió «que la justicia avance» a fondo y lanzó una dura advertencia a todo el entorno presidencial sobre el costo político de mirar hacia otro lado frente a los hechos de corrupción. «Spoiler: hacerse el distraído no te hace ingenuo, te hace cómplice», concluyó Paulón, ratificando que la salida de Adorni de la gestión pública es solo el primer paso de un proceso que debe esclarecer en los tribunales. (Parlamentario)

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