Seis pingüinos rescatados volvieron al mar
Cuatro pingüinos magallánicos que habían quedado atrapados incidentalmente en redes de pesca artesanal y dos pingüinos saltarines encontrados con restos de petróleo en el plumaje fueron rehabilitados en el Centro de Rescate de la Fundación Mundo Marino y liberados en grupo, en el segundo operativo de reinserción de 2026.
Un grupo de seis pingüinos regresó al mar tras atravesar distintos procesos de rehabilitación en el Centro de Rescate de la Fundación Mundo Marino. Cuatro de ellos eran pingüinos magallánicos (Spheniscus magellanicus) que habían sido rescatados entre fines de junio y mediados de julio en la zona de San Clemente del Tuyú, tras quedar atrapados incidentalmente en redes de pesca artesanal.
Los propios pescadores artesanales, al encontrarlos durante el levantamiento de las redes, se comunicaron rápidamente con la Fundación para que pudieran recibir asistencia. Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del Centro de Rescate, destacó la actitud de los pescadores: «Esa rapidez permitió que los animales pudieran ser atendidos enseguida y llegaran en condiciones relativamente buenas, aunque presentaban algunas heridas superficiales provocadas por las redes».
Los otros dos integrantes del grupo eran pingüinos saltarines (Eudyptes chrysocome), uno rescatado en Mar de Ajó y otro en la zona de Faro Querandí, que habían sido encontrados con restos de petróleo adheridos al plumaje. Aunque la mancha afectaba menos de la mitad del cuerpo, los animales debieron atravesar el proceso completo de recuperación previsto para aves empetroladas, ya que el petróleo altera la estructura de las plumas y hace que pierdan su capacidad para repeler el agua y proteger al animal del frío. Además, presentaban signos de desnutrición y deshidratación, por lo que también recibieron tratamiento para recuperar su estado general.
El proceso de rehabilitación incluyó una etapa de estabilización con hidratación, terapia térmica y aislamiento preventivo, antes de proceder al lavado y enjuague para remover el petróleo. Luego, los animales permanecieron en un ambiente con temperatura controlada para el secado y reordenamiento de las plumas, y posteriormente pasaron a recintos exteriores con acceso a pileta, donde comenzaron a ejercitarse y, mediante el acicalamiento, fueron recuperando progresivamente la impermeabilidad del plumaje. «Los pingüinos impermeabilizan nuevamente sus plumas durante el acicalamiento: con el pico las ordenan, las separan y distribuyen sobre ellas el aceite natural producido por la glándula uropígea», explicó Rodríguez Heredia.
Como los pingüinos son animales gregarios, su regreso al mar se realizó en grupo. Esta fue la segunda liberación de la Fundación en 2026: en abril de este año, otros 15 pingüinos habían regresado al mar después de completar distintos procesos de rehabilitación. (InfoGEI)

