La industria cerró el semestre en baja

Según los últimos datos oficiales, la producción manufacturera acumuló una caída del 2,2% respecto del mismo período de 2025, con marcadas diferencias entre las distintas ramas de actividad.

El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero registró en junio una suba del 2% interanual, mientras que frente a mayo avanzó un 0,9% en términos desestacionalizados. Se trató del segundo mes consecutivo con una mejora mensual, aunque todavía insuficiente para compensar el desempeño negativo acumulado desde comienzos del año.

Los números muestran, además, una industria que avanza a distintas velocidades. Alimentos y bebidas, una de las divisiones con mayor peso dentro del indicador, creció 6,1% interanual en junio. También mostraron resultados positivos la refinación de petróleo, los químicos y los productos de caucho y plástico, con un incremento conjunto del 7,1%.

Dentro de ese último grupo sobresalió la producción farmacéutica, que registró una mejora interanual del 15,6%, impulsada por una mayor comercialización de medicamentos tanto en el mercado interno como externo.

Textiles y automotrices, entre los sectores más golpeados

El panorama cambia considerablemente al observar algunas de las actividades industriales con fuerte incidencia sobre el empleo. Textiles e indumentaria acumularon una caída del 17,1% durante el primer semestre, mientras que la industria automotriz retrocedió 10,7%. Ambas ramas explicaron una parte importante de la contracción general registrada entre enero y junio.

A esas bajas se suma el menor nivel de actividad en maquinaria y equipo, una categoría que comprende, entre otros rubros, la fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos.

El escenario mantiene abiertas las dudas respecto de la capacidad de la actividad fabril para iniciar una recuperación sostenida. Entre los factores que condicionan una expansión más firme aparecen el enfriamiento del crédito, el bajo nivel de inversión y la falta de una recomposición salarial, variables que impactan directamente sobre el consumo y la demanda interna.

Los números de junio representan así una mejora frente a los meses anteriores, pero todavía conviven con un semestre negativo y con fuertes diferencias sectoriales. Para el mundo del trabajo, la evolución de las ramas más afectadas será uno de los puntos centrales a seguir durante la segunda mitad del año, especialmente por el peso que actividades como textiles, automotrices y metalmecánicas tienen sobre el empleo industrial.

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