El futuro urbano de Mar del Plata para ser una ciudad inclusiva

Columna semanal de Jorge Nuñez Arzuaga.


Mar del Plata enfrenta un desafío decisivo que atraviesa a las grandes urbes intermedias de América Latina: cómo crecer con equilibrio. Mientras la mancha urbana se extiende y la demanda de vivienda aumenta, la brecha de integración social entre el centro, la franja costera y los barrios periféricos exige repensar el modelo de desarrollo local. La pregunta central es qué tipo de ciudad estamos configurando para las próximas décadas.


A nivel global, diversas experiencias demuestran que la vivienda y la inclusión social no son problemáticas aisladas, sino dos caras de una misma planificación. Desde la gestión pública del suelo hasta el urbanismo táctico de cercanía, existen modelos internacionales que ofrecen valiosas herramientas para adaptar al contexto marplatense.


Derecho urbano: el ejemplo de Viena


Si hay una referencia ineludible en materia de acceso habitacional es la ciudad de Viena. Con más del 60% de su población residiendo en viviendas públicas o cooperativas subvencionadas, la capital austríaca logró desactivar la especulación inmobiliaria mediante un principio simple: la vivienda es un servicio público universal.


Para Mar del Plata, la lección clave de Viena no reside en la escala de su presupuesto, sino en la eficiencia del Banco Municipal de Suelo. Una política local previsible que reserve tierras en áreas consolidadas o con potencial de desarrollo evita que las familias de ingresos medios y trabajadores sean desplazadas hacia zonas desprovistas de servicios básicos. Fomentar esquemas de cesión de uso a cooperativas de vivienda en suelo público permitiría diversificar la oferta habitacional, garantizando precios accesibles a largo plazo y preservando la titularidad comunitaria del territorio.


El modelo de Urbanismo Social en Medellín


La experiencia de Medellín demostró que la infraestructura pública debe llegar primero allí donde la deuda social es mayor. A través de los Proyectos Urbanos Integrales (PUI), la ciudad colombiana no solo conectó sectores periféricos mediante el transporte, sino que instaló en los barrios de mayor vulnerabilidad equipamientos de máxima calidad arquitectónica y cultural, como sus reconocidos Parques Biblioteca.


En la escala marplatense, este enfoque se traduce en concentrar esfuerzos en polígonos urbanos específicos de la periferia. En lugar de intervenciones parciales, la articulación simultánea de mejoramiento habitacional, pavimentación, iluminación y la creación de Nodos Comunitarios y Culturales en barrios populares permitiría descentralizar la vida urbana, reducir la violencia e integrar genuinamente a miles de vecinos al circuito de oportunidades de la ciudad.


Las Superzapatillas y el urbanismo de proximidad


Desde Barcelona, el concepto de las Supermanzanas (Superilles) y el urbanismo táctico aporta una visión transformadora del espacio público. Rediseñar la prioridad peatonal y pacificar el tránsito mediante soluciones de bajo costo y rápida ejecución (pintura vial, vegetación, mobiliario modular) ha permitido recuperar las calles para la vida comunitaria y el comercio de cercanía.


Mar del Plata cuenta con centros comerciales abiertos y trazados de barrio con un enorme potencial para aplicar estas pruebas piloto. Pacificar tramos comerciales, ensanchar veredas o transformar lotes baldíos subutilizados en plazas de bolsillo o huertas comunitarias son medidas reversibles que dinamizan la economía local, mejoran el microclima urbano y fortalecen la identidad del barrio sin requerir montos astronómicos de obra civil.


Un nuevo pacto para la ciudad


Transformar el acceso a la vivienda y lograr una verdadera inclusión social en Mar del Plata requiere superar la lógica coyuntural. La combinación del Banco de Suelo Municipal, la intervención concentrada mediante Urbanismo Social en los barrios que más lo necesitan y la recuperación del espacio público a escala peatonal traza una hoja de ruta realizable.


La tecnología, los modelos colaborativos y las herramientas de planificación están disponibles. El desafío actual es político y social: diseñar, de manera participativa y junto a la comunidad, una Mar del Plata integrada, sustentable y equitativa para las futuras generaciones.

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