Reflejo del Alma
Muchas veces necesitamos escuchar que todo va a salir bien, que estamos a salvo, que no estamos solos, que podemos, que valemos.
Creo que todos necesitamos que nos digan de vez en cuando:
«Che, lo que hacés es genial»
«Lo estás haciendo muy bien»
«¡Qué valioso y necesario todo lo que decís y hacés!»
Y no solo esto, también necesitamos amor y gestos de esos que abrazan, además de darnos señal de que vamos por buen camino.

Que nos digan «¡Qué bonita tu energía!», «¡Qué lindo corazón tenés!», «Te estaba esperando, tu presencia nos hace bien».
Son hermosos todos estos reconocimientos y apreciaciones que vienen de miradas y voces externas, que nos aportan alegría y nos reconfortan para poder continuar con más ganas nuestras labores.
Pero para poder estar enteros para otros y ser ese pilar de luz que ya sos, me parece fundamental encontrar momentos para decirte a vos mismo todos estos reconocimientos.

Puedes empezar por buscar tu propio equilibrio, valorar la belleza interior que cada uno trae y que nace de su Ser, cultivando la armonía y la calma.
¿Hace cuánto no te parás frente a un espejo? ¿Hace cuánto no reconocés tu belleza externa y también interna?
¿Cuánto hace que no te mirás con amor, que no te admirás, valorás y felicitás?
¿Cuánto que no te decís un halago que realce tu Presencia?

Fijate: los ojos son la ventana del Alma. Para conocerte y valorarte, mirá en tu interior a través de tus ojos.
Hacelo cuanto puedas, permaneciendo todo el tiempo que necesites; será tu momento.
Verás pasar miles de rostros, verás caer algunas máscaras. Permititelo.
Algunas lágrimas se deslizarán por tus mejillas…
No temas a lo que ves; le estás poniendo imagen a tu Alma que refleja, que recuerda quién es.
¿Quién soy? ¿Quién es esa de la imagen que devuelve el espejo? ¿Acaso no son los ojos quienes revelan el alma en esa imagen, en esos rostros?
Nos preguntamos: ¿quién soy? ¿Es esa una pregunta correcta?
Los espejos, que también los hay humanos, se presentan para mostrarnos reflejos de nosotros mismos.
Verás, la vida y el camino están llenos de espejos. Nos toca, frente a cada uno de ellos, discernir: ver qué provoca cada imagen, qué nos muestra cada espejo, en el corazón.

Qué emociones afloran, qué pensamientos aparecen.
Sentir… se trata de sentir.
Los ojos siempre van a transmitir lo que pasa en el interior, y eso se traduce en todo el cuerpo.
Observá cómo te parás, cómo caminás, cómo te movés, las posturas que más adoptás… todo eso habla en parte del estado interior.
Cómo fluye tu energía vital, si estás cansado, agotado, si estás triste, si tenés miedo, si te sentís solo…
También si estás alegre, abierto, dispuesto, en equilibrio y en armonía interior.
Volvé a vos. Volvé a mirarte y a decirte qué ves.

Comenzá hoy a reconocerte y a valorarte a vos mismo en primer lugar, para eso te propongo este ejercicio de visualización:
Imaginá que te encontrás un espejo de mano, bello, con ornamentos, tiene piedras preciosas alrededor y perlas de distintos colores. Precioso.
Lo tomás y lo ponés enfrente de ti.
Aparece tu rostro en el espejo.
Cuando te ves, te saludás y comenzás a mirarte y observarte…
Recorrés todo ese rostro, cada gesto, cada marca en la piel, cada detalle…
Ahora tus ojos se detienen en los ojos de aquel reflejo, en la mirada.
Respirá hondo y, como si le hablaras a un amigo o a una amiga, con esa misma calidez y amor, le hablarás a tu reflejo en el espejo, completando estas frases con lo primero que aparezca:
-Hoy te veo y me hacés sentir…
-Reconozco en ti…
-Valoro tu capacidad de…
-Puedo ver…
-Me encanta…
-Celebro…
Para terminar, le agradecés a ese reflejo.
Podés despedirte con una sonrisa, con un gesto o un guiño cómplice.
Ahora volvé a vos.
Observá cómo te sentís, cómo te sentiste ante eso que dicen ver tus ojos.
La pregunta «¿quién soy?» vuelve a aparecer. Quizás nunca se ha ido…
Mirá en tu interior. Tu corazón sabe siempre la verdad; conoce esa respuesta.
Sabe la verdad máxima, el Principio Universal: que tu corazón transmite Amor, porque Amor es lo que Sos.
Gracias por acompañarme en una nueva página del Cuaderno Abierto de Amar Adentro.
Ro.

Rocio Celeste González
Grafóloga – Arteterapeuta – Terapeuta Holística
Amar Adentro:
Escritura Intuitiva y espacios para expresar tu mundo interior a través del Arte.
Intagram: @amaradentro.luz

