Pichetto presentó un proyecto para legalizar la eutanasia y el suicidio asistido

La iniciativa propone regular el derecho a “morir dignamente” mediante asistencia médica, fijando requisitos estrictos, procedimientos y modificaciones al Código Penal para despenalizar estas prácticas.

El diputado Miguel Ángel Pichetto impulsó un proyecto de ley que busca establecer en la Argentina un “Régimen legal de asistencia para terminar con la propia vida”, con el objetivo de reconocer y regular el derecho de las personas a acceder a la eutanasia activa y al suicidio asistido bajo condiciones específicas.

La iniciativa establece que toda persona podrá solicitar asistencia para morir dignamente, siempre que cumpla con determinados requisitos y procedimientos que garanticen que la decisión sea libre, informada y voluntaria.

El texto define dos modalidades principales: por un lado, la eutanasia activa, que implica la intervención directa del personal médico para provocar la muerte, y por otro el suicidio asistido, en el que se facilita al paciente los medios necesarios para que sea él mismo quien lleve adelante el proceso.

Entre las condiciones previstas, el proyecto exige que la persona tenga capacidad legal, que formule una solicitud expresa sin presiones y que padezca una enfermedad grave e incurable o un sufrimiento físico o psíquico que afecte significativamente su calidad de vida.

La propuesta también detalla el procedimiento: la solicitud deberá realizarse por escrito, con constancia del diagnóstico, la voluntad del paciente y la información recibida sobre alternativas terapéuticas, incluidos los cuidados paliativos. Además, contempla la posibilidad de revocar la decisión en cualquier momento.

En el caso de la eutanasia, el médico responsable deberá verificar el cumplimiento de los requisitos y garantizar que el procedimiento se realice en condiciones que aseguren la dignidad del paciente, ya sea en una institución sanitaria o en su domicilio.

El proyecto incorpora además la figura de las directivas anticipadas, permitiendo que las personas dejen expresada su voluntad para acceder a estos mecanismos en caso de no poder manifestarla en el futuro.

Uno de los puntos centrales es la modificación del Código Penal para establecer que no será delito asistir a una persona a terminar con su vida cuando el procedimiento se realice dentro del marco legal previsto y sin fines egoístas.

Asimismo, se reconocen derechos y garantías como la confidencialidad, el acceso a la información y la objeción de conciencia para profesionales de la salud, quienes podrán abstenerse de intervenir pero deberán derivar al paciente.

En los fundamentos, Pichetto señala que la legislación actual -como la Ley de Muerte Digna- no contempla de manera específica estos supuestos y deja un vacío legal. En ese sentido, argumenta que la iniciativa busca ampliar el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y el final de la vida, en línea con principios de autonomía y dignidad y con antecedentes internacionales.

El proyecto abre así un debate sensible que ya tiene antecedentes en otros países, al plantear la posibilidad de avanzar en la regulación de prácticas que hasta ahora permanecen prohibidas o en una zona gris del derecho argentino. (Parlamentario)

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