El pesimismo económico domina el clima social
Un relevamiento nacional de Giacobbe & Asociados revela que la mayoría cree que la crisis aún no tocó fondo y percibe un deterioro de la economía. En paralelo, la imagen del presidente Javier Milei muestra mayoría de opiniones negativas, en un escenario de desconfianza generalizada hacia la dirigencia.
Una encuesta nacional confirma un clima social atravesado por el pesimismo económico y una fuerte carga de rechazo hacia los principales dirigentes políticos.
Se trata de un trabajo realizado por Giacobbe & Asociados entre el 29 de mayo y el 3 de junio de 2026, sobre 2.500 casos, que en materia económica resalta como dato más contundente que el 57,8% de los consultados considera que “lo peor está por venir”, frente a un 40,3% que cree que la etapa más dura ya pasó. La percepción actual también es mayormente negativa: un 39,8% sostiene que la economía “está empeorando rápidamente”, mientras que otro 14,6% observa un deterioro más gradual. Solo una minoría percibe mejoras: el 23,3% cree que la situación está mejorando lentamente y el 12,7% que lo hace de manera acelerada.
Ese cuadro configura lo que la consultora denomina una “frontera de dolor tolerable”, es decir, un límite social en el que la expectativa negativa comienza a consolidarse como dominante.
En el plano político, la evaluación del presidente Javier Milei refleja ese mismo clima adverso. Según el informe, su imagen negativa alcanza el 55%, mientras que la positiva se ubica en 34,2% y un 9,1% la califica como regular. Se trata de una mayoría clara de rechazo, en línea con el deterioro de las expectativas económicas.
El resto de los dirigentes analizados tampoco logra escapar a esa lógica. Cristina Kirchner presenta niveles similares a los de Milei, con 55% de imagen negativa y 34,2% positiva. Axel Kicillof aparece con 55,8% de rechazo y 29,2% de apoyo, mientras que Patricia Bullrich registra 49,5% de imagen negativa frente a 38,8% positiva. Es, a su vez, la política con mayor imagen positiva.
Mauricio Macri, por su parte, exhibe uno de los peores diferenciales, con 64,5% de imagen negativa y apenas 16% positiva. También muestran saldos adversos figuras como Manuel Adorni, con 53,6% de rechazo, y Victoria Villarruel, que registra 44,9% de imagen negativa frente a 32,3% positiva.
El informe deja así un dato transversal: ningún dirigente logra quebrar el predominio de la valoración negativa, lo que sugiere un desgaste general de la dirigencia en su conjunto.
En ese contexto, la problemática económica emerge como el eje ordenador de las preocupaciones sociales. La nube de palabras incluida en el estudio —resultado de una pregunta abierta sobre el principal problema del país— refuerza esa centralidad, con términos asociados a la economía dominando las respuestas.
El relevamiento se inscribe en una serie mensual que sigue el humor social y confirma una tendencia que ya venía insinuándose: el ajuste económico impacta en las expectativas y, al mismo tiempo, erosiona la imagen de quienes conducen y de buena parte del sistema político. (Parlamentario)

