El 43,3% de los trabajadores urbanos está en la informalidad
Un estudio del Centro de Estudios Metropolitanos advirtió que casi la mitad de los asalariados informales trabaja en empresas registradas que no declaran a sus empleados.
La informalidad laboral sigue siendo uno de los principales problemas del mercado de trabajo argentino. Según un informe elaborado por el Área de Trabajo y Producción del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), el 43,3% de los trabajadores urbanos se desempeña en condiciones de informalidad.
Uno de los datos más relevantes del estudio señala que casi la mitad de los asalariados informales trabaja en empresas registradas que no declaran a sus empleados. Además, el 68,9% del empleo informal asalariado se concentra en micro y pequeñas empresas, un sector que aparece como clave para cualquier estrategia de formalización.
El trabajo también muestra fuertes diferencias entre actividades. El servicio doméstico registra la tasa más alta de informalidad asalariada, con el 79,8%, seguido por la construcción (68,8%), hoteles y restaurantes (55,9%), otros servicios y actividades culturales (53,5%), transporte y almacenamiento (45,9%) y comercio (45,3%).
A partir de estos datos, los investigadores sostienen que no toda la informalidad responde a las mismas causas. Por un lado, identifican un sector vinculado a microempresas de subsistencia, con baja productividad y escasa capacidad económica. Por otro, detectan empresas formalmente registradas que optan por no registrar a parte de sus trabajadores para reducir costos.
Frente a este escenario, el informe propone una estrategia diferenciada. Para las empresas registradas que evaden obligaciones laborales, plantea una reducción focalizada de costos patronales acompañada por mayores controles, cruces de información entre organismos estatales e inspecciones más eficientes.
En cambio, para las microempresas no registradas, los especialistas recomiendan medidas orientadas a mejorar su productividad, simplificar trámites, facilitar el acceso al financiamiento y brindar asistencia técnica para favorecer el paso hacia la formalidad.
El estudio también incluye una agenda específica para trabajadores independientes y cuentapropistas, con propuestas para fortalecer la cobertura de seguridad social, ampliar beneficios y reducir los incentivos a la subdeclaración de ingresos.
La principal conclusión del informe es que la informalidad laboral no puede abordarse con una única receta. Para los autores, reducir el empleo no registrado requiere combinar políticas laborales, tributarias y productivas que contemplen la diversidad de situaciones existentes en el mercado de trabajo argentino. (Mundo Gremial)

