Reconoce tus alas
Cuaderno Abierto de Amar Adentro. Por Rocio González
Semanas atrás me encontré de nuevo con una historia que seguramente conoces, es popular. Brevemente la historia dice así:
Un hombre caminaba por un sendero cuando se encontró con un capullo de mariposa. Se acercó y vio que se movía, que empujaba del interior para salir. El hombre pensó que la mariposa luchaba para salir del capullo, entonces sintió pena por ella y quiso ayudarla. Rápidamente busco unas pequeñas tijeras y con mucho cuidado hizo un corte en el capullo. La mariposa pudo salir fácilmente. Siguió observando y esperó a que la mariposa desplegara sus alas y volara, pero eso no sucedió. La mariposa flaca y débil se arrastró durante su corta vida hasta que finalmente murió.

Esta historia me dejó pensando. El hombre de la historia no tuvo malas intenciones…al contrario.
¿Cuántas veces hacemos algo parecido a lo que ocurre en la historia?
Queremos abrir el capullo, acortar procesos, evitar dolores, traer respuestas, inventar soluciones. Queremos evitarle a alguien una frustración, un error, una caída, una dificultad…A nuestros seres queridos, a nuestros niños, amigos, a las personas que queremos y hasta lo hacemos con nosotros mismos.
Pero… ¿y si eso que queremos evitar también fuera parte del proceso?, ¿y si ese esfuerzo por salir del capullo fuera justamente lo que la mariposa necesitaba para desarrollar la fuerza de sus alas?…

No hablo de no pedir ayuda, porque eso también es importante y es una fortaleza, pero creo que hay algo que estaría bueno aprender a diferenciar: Acompañar no es lo mismo que hacer por el otro.
Desde mi hacer terapéutico este tema me toca y me hace reflexionar, pero siento que nos sirve a todos, ya que todos nos vinculamos con otras personas, compartimos y aprendemos de experiencias y de nuestros procesos con otros. Todos en algún momento, podemos ser el hombre de la historia (o esa mariposa).

Muchas veces me pregunto ¿hasta dónde intervenir? ¿Cuándo ofrecer una herramienta y no otra? ¿Cuándo es mejor hacer silencio?… porque acompañar es sostener, es estar, es ofrecer y acercar cuando hace falta, pero también es saber no intervenir. Es saber correrse. Es confiar en los recursos que la otra persona tiene y quizás todavía está descubriendo.
Porque hay movimientos que nadie puede hacer por nosotros, hay aprendizajes que necesitan ser experimentados por uno mismo. Hay errores que necesitamos cometer para aprender. Hay fuerzas, virtudes, aptitudes que se descubren desde el propio empuje interior…

Nuevamente la Confianza aquí es importante. En uno mismo y en el otro, para permitirnos y permitir atravesar aquello que se necesita aprender.
Dentro del propio capullo contamos con todo lo necesario, respetando el propio ritmo, el propio tiempo de maduración de las cosas…permitiendo que esa poderosa energía interior se despliegue mientras reconoces esa potencia, esa fuerza que generaste justamente al respetarte y no forzar, no apurar…
Confía en vos, en la sabiduría interior que marca tu propio tiempo, en tu proceso. Cuentas con tantísimos recursos en tu mundo interior para lograr todos los vuelos que te propongas.
Gracias por estar aquí.
Con Amor
Ro – Amar Adentro

Rocio Celeste González
Arteterapeuta – Terapeuta Holística
Amar Adentro:
Escritura Intuitiva y espacios para expresar tu mundo interior a través del Arte.
Intagram: @amaradentro.luz


Gracias Ro , nos dejaste a mi juicio una de las más altas expresiones del amo. Acompañar, que El otro sepa que estamos y que puede contar con nosotros,pero dejar que su propio crecimiento y desicion lo valla completando en tanto persona. Y mirar nuestro interior con la misma contemplación.
Gracias