¿Qué hacemos con lo que vemos?
Cuaderno Abierto de Amar Adentro. Por Rocio González.
En esta página del cuaderno me gustaría compartir un hilo de pensamientos y reflexiones que me acompañaron durante estas últimas semanas, acerca de la postura que adoptamos para mirar la vida, a nosotros mismos y a quienes nos rodean.
Durante estos días me encontré observando una forma bastante habitual de mirar el mundo: tendemos a ubicarnos de un lado o del otro. Optimistas o pesimistas. Los que ven todo blanco y los que ven todo negro.

Esta forma dual y polar de mirar la realidad es un modelo que se repite constantemente y que, muchas veces, termina alimentando extremos, divisiones y bandos.
¿Vos te consideras una persona optimista o pesimista?
La realidad, sin embargo, para mi es mucho más amplia que cualquiera de estas dos posiciones. Nos muestra un crisol de situaciones, circunstancias, problemas y conflictos, pero también experiencias, desafíos, proyectos, encuentros y posibilidades.
La vida se va desplegando en una diversidad de expresiones, muchas veces contradictorias entre sí.
Y entonces me pregunto: ¿qué hacemos con aquello que vemos?

Porque cuando lo que aparece frente a nosotros es doloroso, injusto o inarmónico, puede resultar fácil caer en una mirada pesimista. Y cuando encontramos belleza, armonía o algo que funciona, quizás sea más sencillo sostener una mirada optimista.
Pero para mí hay algo más profundo detrás de estas dos formas de mirar.
A veces confundimos el optimismo con negar la realidad. Creemos que ser optimista es decir que todo está bien cuando claramente no es así. Para mí, el optimismo no es mirar para otro lado, ni hacer de cuenta que no pasa nada con una sonrisa.
Tiene más que ver con poder mirar de frente aquello que la realidad está mostrando, aunque no me guste, aunque me duela, aunque me parezca injusto, y aun así conservar la capacidad de creer que algo puede transformarse.

Y acá es donde vuelvo a conectar con el tema que venimos trabajando desde la columna pasada y en los otros espacios donde comparto y acompaño: el tema de la Confianza.
Porque confiar no significa creer que todo va a salir bien, ni tener todas las respuestas. Tampoco significa esperar pasivamente que las cosas cambien.
Confiar, para mí, es recuperar la certeza íntima de que tenemos algo para hacer con aquello que la vida nos presenta. Confiar es avanzar con Fe y la Fe significa fortaleza espiritual.
A veces, cuando la realidad nos duele o nos supera, podemos sentir que no hay nada que hacer. Que todo está perdido. Y quizás esa mirada pesimista termine bloqueando algo todavía más valioso: la capacidad de acción y de cocreación.
Por eso pienso que recuperar la fe no es cerrar los ojos frente a lo que sucede. Todo lo contrario. Es abrirlos todavía más. Es volver a confiar en la vida, pero también volver a confiar en nosotros mismos como parte activa de esa vida. Dejar de ser espectadores y dejar de ser esos a los que “le pasan cosas” y pasar a ser de los que “hacen con las cosas que le pasan”.

Es conectarnos con el sentido y el propósito de nuestra vida, es aprovechar la capacidad de crear y de imaginar otras posibilidades. De elegir. Intervenir. Transformar. Asumir nuestra capacidad creadora.
Porque la realidad no es solamente aquello que sucede y simplemente pasa. No somos solo espectadores. También es aquello que hacemos y lo que vamos construyendo entre todos.
Y a lo mejor restaurar la fe tenga que ver justamente con esto: volver a creer que nuestras acciones importan, valen, aunque nos parezca que son insignificantes… una palabra puede abrir una puerta, una decisión puede abrir un camino, un pequeño gesto puede convertirse en el comienzo de algo diferente.
Porque mirar es importante, reconocer lo que sucede también. Pero quizás el verdadero desafío sea no quedarnos solamente observando, sino hacer algo con lo que vemos.

Deseo que podamos mirar la realidad con los ojos bien abiertos y, al mismo tiempo, conservar encendida esa luz interior que nos recuerda que siempre podemos hacer algo, aportar y hasta inspirar a otros a crear.
Gracias por estar aquí.
Con Amor
Ro – Amar Adentro

Rocio Celeste González
Arteterapeuta – Terapeuta Holística
Amar Adentro:
Escritura Intuitiva y espacios para expresar tu mundo interior a través del Arte.
Intagram: @amaradentro.luz


Hola Ro, que bueno lo que escribiste!! Trato de ser optimista siempre, aún con un nudo en la garganta, pero me permito a veces ver la parte oscura xq de ahí también pueden surgir cosas positivas!! ❤️
Qué lindo leerte Eli! Totalmente, sin la oscuridad no habría qué iluminar, y aunque motivos para ver pesimistas no nos hacen faltar, poder mirar de frente eso y aún así sostener la luz, es un montón!! Abrazo grande querida Eli. Gracias por estar aquí 🙏🏼💫💗
Ver …y mirar …lo ví con mis ojos …lo miro porque me llamó la atención …y luego lo observo…lo analizo…lo miro con detenimiento ( con los ojos ? Si , pero también con el resto de los sentidos…y hasta con el alma) .Esa realidad que observo es difícil …dura … pero ( y el optimismo no es estupidez ) hay cosas bellas ,suelen ser las más chiquitas ..por eso hay que observar con atención.
❤️
Hermosa. Gracias por estar aquí 🙏🏼🌈❤️
Vale!! Me encanta!! Mirar con detenimiento, en total presencia, practicar la Atención… Claro que hay much a belleza a nuestro alrededor. Podemos elegir a dónde dirigimos nuestra atención.
Gracias por traer tu mirada que nutre mucho este espacio. Abrazo grande!! 💗🐞🦋✨
Todos miran…pocos ven. Los ojos del alma suelen no equivocarse; buscan la exacta transparencia, y en cada situación, la equidad absoluta. Entre positivo y negativo hay un hecho que sucede sin remedio, a veces no está en nuestras manos cambiarlo y debemos asimilarlo como una vivencia que dejará una enseñanza. Gracias por mostrar el camino Ro.
Hermosa reflexión Raúl…gracias a ti, por tomarte el tiempo de leer y compartir por aquí. Para mí también, los ojos del Alma ( y del corazón) ven más allá, saben discernir y ampliar la mirada. La mente en cambio, es más propensa a polarizarla… Y con TODO esto, vamos transitando, viviendo, aprendiendo y experimentando… Gracias por aportar en este espacio, nos nutrimos todos! abrazo grande 💛💫🌷
Gracias Rocio una vez más, nos traes el desafío nada más y nada menos que de vivir. No venimos solo a durar y párese que la mayoría de las cosas que hoy recibimos no nos quieren dejar ser íntegros , entonces palabras que nos ayudan a enfrentarnos a cuestionamientos y decisiones cobran realmente importancia. Cocrear es sinónimo de Vivir nuestra vida. Te abrazo.
Qué hermosa mirada Luis… Nada más ni nada menos que Vivir la Vida!! Gracias por estar siempre, nutriendo y cocreando también este espacio. Te abrazo 🙏🏼💫💙🌼
Hola Ro, hermosa Columna…
Miré la vida de frente,
sin bajar la mirada,
y entendí que hasta el miedo
también guarda una esperanza.
Porque vivir no es saber el camino,
es animarse a caminar;
con los ojos bien abiertos
y el corazón dispuesto a mirar.
Gracias nuevamente ❤️
Gracias Abri por compartir tu escrito! Hermoso poema… No tengamos miedo a Vivir!! A expresar!! Y menos cuando esa expresión viene del corazón y comparte Amor ❤️ te abrazo… Gracias por estar aquí siempre 🗝️💖✨