Necochea reclama justicia por Anita
Miles de personas coparon las calles céntricas de Necochea en una marcha que no tuvo bombos ni banderas políticas, sino velas encendidas y un silencio tan profundo que parecía detener el tiempo.
Según da cuenta el medio local, Ecos Diarios, la convocatoria, encabezada por la familia de Anita Peralta, la joven fallecida semanas atrás en un accidente sobre la Ruta Provincial 88, reunió a una marea humana que desbordó la Plaza Dardo Rocha y se extendió por las avenidas principales de la ciudad costera.
El recorrido, el mismo que suelen trazar las grandes movilizaciones ciudadanas, se convirtió en un acto de memoria colectiva. Vecinos, comerciantes, amigos y desconocidos caminaron en fila india, muchos con una vela en la mano, mientras el eco del pedido de seguridad vial se mezclaba con el dolor de una madre, Andrea Rondanina, que apenas pudo pronunciar un «gracias» al regresar a la plaza.
“Agradecerles por estar, por sumarse a esta causa que es en realidad para todos”, dijo, antes de pedir que la vida de Anita no haya sido en vano: “A cualquiera le puede pasar”.
El momento más desgarrador llegó cuando Catalina, la joven que viajaba con Anita el día del siniestro, se acercó a la madre. Ambas se fundieron en un abrazo que condensó todo el dolor y la gratitud por haber sobrevivido.
Andrea, que en los últimos días se reunió con el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, dijo querer confiar en que el reclamo tendrá respuestas: “Quiero tener esperanza que van a tomar cartas en el asunto y hay mucha gente movilizada”, afirmó.
La madre de Anita también destacó que el pedido de la autovía ya trascendió las fronteras de Necochea y pidió que la movilización no termine con la marcha: “¿Cuánta gente más tiene que morir? ¿Cuántas familias más destrozadas? No quiero eso para nadie más”. La arenga se encontró con el silencio de miles de personas que, con lágrimas en los ojos, prometieron seguir el reclamo hasta que la Ruta 88 deje de ser sinónimo de tragedia. (InfoGEI)

