Mirar con Ternura

Columna de Rocío González.

Bienvenidos a este espacio de reflexión, de compartir miradas y sentires. Un espacio para pensar juntos, sensibilizarnos e inspirarnos.

Estamos viviendo un nuevo ciclo invernal, los niños junto a sus familias atravesando las vacaciones de invierno, quizás aprovechando para pasear, para participar de algunas experiencias culturales, para descansar…

Por mi parte, traigo una emoción que se despertó en estos tiempos, tiempos en los que transito algunas experiencias a nivel familiar, de despedida y de pérdida, pero también de bienvenida y de una gran bendición. Esta emoción / sentimiento es la Ternura.

Me gustaría acercarme a ti, con estas preguntas:

¿Aún hay cosas que te enternecen?

¿Todavía hay gestos, personas, momentos capaces de enternecerte?

¿Qué despierta tu ternura?

Durante algún tiempo a mí no me gustaba que me dijeran que “soy tierna”, de hecho, me generaba cierto rechazo, porque asociaba a la ternura con debilidad, con la ingenuidad o con algo demasiado frágil.

No solo esto, sino que asociaba ternura con el mundo de lo infantil, como si “ser tierna” significara no tener fuerza, me hacía auto percibirme aniñada…entonces no me gustaba… finalmente lo que pretendía ser un halago, a mí me generaba enojo.

Con los años fui descubriendo algo muy distinto. Descubrí primero que la ternura es una Emoción más. Segundo, que podemos entenderla, en mi caso resignificarla e integrarla para poder experimentarla y expresarla de una manera más sana.

Descubrí que la Ternura no pertenecía solo al reino de las infancias…y que tampoco tenía que ver con la debilidad…entendí que enternecerme no me volvía menos fuerte…todo lo contrario. Fui aprendiendo que la ternura nos vuelve más humanos, porque nos permite sensibilizarnos, volvernos vulnerables ante el amor, ante lo bello, lo puro, lo inocente y también ante el dolor propio y el dolor del otro. Es dejar un poco más permeable la coraza que muchas veces nos calzamos simplemente para no sentir ese dolor…el tema es que la coraza no nos permite sentir nada.

Aprendí que mi sensibilidad, mi capacidad de enternecerme y de sentir, lejos de ser un “defecto”, es una de mis mayores fortalezas… porque es lo que me permite estar abierta, conmoverme, emocionarme.

…y esto me ayuda a conectar, escuchar y acompañar procesos desde un lugar más cálido, más humano…

Entonces, volviendo a las preguntas del comienzo y viendo que Ternura no es sinónimo de debilidad. No es algo reservado para las infancias, no es ingenuidad… entonces podríamos entender que ternura podría ser algo mucho más valioso, mucho más activo que pasivo, incluso podría ser un acto político y de desobediencia civil cuando la ternura deja de ser en lo privado, en lo familiar y comienza a ocupar los espacios públicos amenazando las estructuras de un sistema que nos quiere duros, insensibles, ajenos a lo que pasa a nuestro alrededor.

Es un acto político porque podemos elegir enternecernos, mirar con ternura. Es una forma muy valiosa y poderosa de permanecer sensibles en un mundo en el cual tantas veces nos invita a endurecernos…a acorazarnos…a no sentir, a no mirar al de al lado…

Si todavía somos capaces de experimentar ternura, entonces aún está viva la capacidad de Sentir, aún podemos mirarnos con humanidad. Aún está viva la esperanza.

¡Gracias por acompañarme, que podamos mirar con Ternura, la fragilidad, la inocencia y la pureza del estar vivos!

Ro – Amar Adentro

Rocio Celeste González

Arteterapeuta – Terapeuta Holística

Ig: @amaradentro.luz

Whatsapp: 223- 156 63 61 08

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