Mar del Plata bajo amenazas
Columna de opinión de Jorge Nuñez Arzuaga.
Lluvias abundantes en corto tiempo; inundaciones; erosión costera; aumento del nivel del mar; meteosutnamis; temporales y tormentas eléctricas; olas de calor; incendios forestales; fuertes vientos, tornados y remolinos; granizo; frío intenso… no son imágenes de cine catástrofe, sino algunas de las principales amenazas identificadas por el Plan de Acción Climática de Mar del Plata, un documento que busca orientar políticas públicas frente a un fenómeno que ya dejó de ser una advertencia futura para convertirse en una realidad cotidiana.
En una ciudad profundamente ligada a su litoral marítimo, la degradación de playas y acantilados representa uno de los riesgos más visibles. Las sudestadas más frecuentes y violentas ponen en tensión la infraestructura urbana. A esto se suman inundaciones en los barrios, producto de sistemas pluviales insuficientes y de una expansión territorial sin ninguna planificación.
El diagnóstico local coincide con las alertas impulsadas por la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático, que advierte sobre el impacto desigual de la crisis ambiental en las ciudades intermedias del país. En ese marco, Mar del Plata -que fue sede de la IV Asamblea Nacional de Intendentes de la RAMCC en 2022- debería cumplir con una agenda de adaptación climática que combina obras hidráulicas, recuperación de espacios verdes, promoción de energías renovables y mejoras en la movilidad urbana.
Sin embargo, especialistas y organizaciones ambientales señalan que las respuestas son insuficientes frente a la velocidad del deterioro. La fragmentación de políticas públicas, la falta de financiamiento sostenido y la presión inmobiliaria sobre áreas sensibles continúan siendo obstáculos estructurales para una verdadera mitigación de los efectos del clima.
“El reloj corre y la ventana de acción se achica, pero aún estamos a tiempo”, afirmó y rubricó el Intendente Municipal de General Pueyrredon, Guillermo Montenegro, en el Documento Plan Local de Acción Climática 2022-2030 (disponible en la página web mardelplata.gob.ar).
Por otra parte, el Plan Estratégico Mar del Plata 2030 propone algunas respuestas de largo plazo: una ciudad más compacta, con transporte sustentable, preservación de humedales, ampliación del arbolado urbano y fortalecimiento de la infraestructura social.
La discusión pasa ahora por la capacidad política de convertir el Programa de Gestión de Riesgo de Desastres en una alianza de todos los sectores, como lo planteó en estos días el concejal Gustavo Pulti.
Ya no se trata de un “problema ambiental”. En Mar del Plata también afecta al empleo, la salud pública, el acceso al hábitat y la calidad de vida, los bienes particulares y los servicios públicos, el patrimonio natural y cultural.
En este contexto, el peligro adicional a todos los enumerados es la indolencia.
Ilustración generada con IA

