Luna de Fresa
La Luna de Fresa ya pasó, y sin embargo algo de esa luz todavía se queda flotando sobre la ciudad. Hay lunas que duran más de una noche.
El MAR la recibió como sabe recibir todo lo que viene del cielo y del mar: en silencio, con el lobo marino en la puerta mirando hacia arriba como si entendiera algo que nosotros apenas intuimos. Hay algo en ese animal de piedra y alambre que siempre supo antes que todos.
Se llama «de fresa» no porque tenga ese color, sino porque para los pueblos originarios del hemisferio norte era la señal de que las fresas silvestres estaban maduras. Una luna con nombre de cosecha, de abundance, de cosas que llegan justo a tiempo.
Si te la perdiste, no pasa nada. Estas cosas no se pierden del todo — quedan en el aire, en la temperatura rara de la noche, en esa sensación de que algo estuvo ahí aunque no hayas salido a verlo. La próxima luna llena es el 29 de julio. Esa vez, sí: salí.


