Los astronautas de la Artemis II llegan a la ONU
Los cuatro tripulantes de la misión, tres estadounidenses y un canadiense, destacan como la exploración espacial es imposible sin la cooperación internacional. También dan un testimonio privilegiado: a cientos de miles de kilómetros de distancia, el planeta parece pequeño y frágil.
Un mes después de completar un histórico sobrevuelo de la Luna, los astronautas de la misión Artemis II de la NASA han llegado a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York con un mensaje que resuena como un gran eco de los principios de la Organzación: la humanidad es capaz de cosas extraordinarias cuando actúa junta.
Los cuatro pioneros del espacio cumplen así con una larga tradición. Muchos cosmonautas y astronautas han venido a la ONU durante décadas para hablar de paz, cooperación internacional y nuestro futuro compartido.
La tripulación de Artemis II realizó el vuelo espacial tripulado más lejano de la historia, viajando más allá de la cara oculta de la Luna y regresando sanos y salvos a la Tierra tras diez días intensos, exigentes e inspiradores.
En ese breve tiempo, como se destacó durante el evento, los astronautas «capturaron la imaginación de miles de millones» y reavivaron el sentido de participación humana compartida en la exploración del espacio.

