La inteligencia artificial facilita el ciberdelito
La inteligencia artificial generativa, las plataformas digitales y el llamado “crimen como servicio” están reduciendo las barreras para que las redes criminales amplíen sus operaciones y alcancen a víctimas en todo el mundo.
Un nuevo informe de la ONU señala además que el crimen organizado se diversifica e infiltra cada vez más en la economía legal, y en América Latina sigue soportando una parte desproporcionada de la violencia y de sus costes económicos.
La inteligencia artificial y otras tecnologías digitales están poniendo herramientas cada vez más sofisticadas al alcance de grupos criminales y facilitando delitos a una escala antes reservada a organizaciones con mayores recursos y conocimientos técnicos.
Así lo señala un nuevo análisis del Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI), que examina cómo han cambiado el crimen y las respuestas de los sistemas de justicia durante aproximadamente la última década.
Según el informe, la expansión de la IA de código abierto, los servicios de programación por encargo y la facilidad para crear plataformas en línea están ampliando las capacidades de las redes criminales. A ello se suman las comunicaciones cifradas, los activos digitales y modelos de “ciberdelito como servicio”, que permiten contratar o adquirir herramientas para cometer delitos sin necesidad de desarrollar internamente toda la infraestructura técnica.

