La IA puede desencadenar una nueva era de desigualdad
Tras décadas en las que los países ingresos bajos han ido cerrando gradualmente la brecha con los más ricos gracias a los avances en tecnología, comercio y desarrollo, la inteligencia artificial podría revertir la tendencia, aumentando la disparidad nuevamente.
Un manejo inadecuado de la inteligencia artificial amenaza con ampliar las brechas económicas, de capacidades y de gobernanza entre países, revirtiendo décadas de progreso en la reducción de desigualdades.
La inteligencia artificial (IA), si no se gestiona adecuadamente, podría aumentar la desigualdad entre países al ampliar las brechas en el rendimiento económico, las capacidades de las personas y los sistemas de gobernanza, ya que el punto de partida es enormemente desigual.
Esta es la conclusión central del nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado “La próxima gran divergencia: Por qué la IA puede ampliar la desigualdad entre países”.
El informe destaca que, si bien la IA abre nuevas vías cruciales para el desarrollo, los países inician esta transición desde posiciones extremadamente dispares para captar sus beneficios y gestionar sus riesgos. Sin una acción política contundente, estas brechas podrían crecer, revirtiendo la tendencia de largo plazo hacia la reducción de las desigualdades en el desarrollo.

