El Gobierno envió al Congreso la Ley de Competitividad Financiera
El Poder Ejecutivo giró a Diputados un ambicioso proyecto de ley que modifica más de una decena de normas y crea un nuevo sistema federal de garantías.
La iniciativa habilita la tokenización de activos, incorpora activos digitales como garantías, moderniza pagarés, cheques y warrants, flexibiliza el mercado de capitales, reforma fideicomisos y fondos comunes de inversión, y busca ampliar el acceso al financiamiento para empresas y productores.
El Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de Ley de Competitividad Financiera, una de las iniciativas económicas más extensas de la actual gestión. Se trata de una reforma integral que abarca 240 artículos, modifica más de veinte leyes y decretos, crea nuevas herramientas financieras y reestructura buena parte de la arquitectura legal vinculada al crédito, las garantías y el mercado de capitales.
La propuesta, firmada por el presidente Javier Milei y los ministros Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Alejandra Monteoliva y el jefe de Gabinete Diego Santilli, tiene cuatro giros en la Cámara de Diputados: Legislación General, Pequeñas y Medianas Empresas, Finanzas y Presupuesto y Hacienda.
Según el mensaje de elevación, el objetivo es “eliminar restricciones injustificadas que obstaculizan el acceso y el ejercicio de actividades económicas y profesionales, promover la libre competencia y el funcionamiento eficiente de los mercados y profundizar el fortalecimiento de la seguridad jurídica y la libertad económica”.
Desde el Gobierno sostienen que la reforma busca reducir costos de transacción, ampliar la disponibilidad de crédito, facilitar la inversión productiva y adaptar el sistema jurídico argentino a la economía digital. (Parlamentario)

