Crisis automotriz: Stellantis paraliza su planta de El Palomar
La fabricación de vehículos sufrió una caída interanual del 17,5% en abril, arrastrada por el derrumbe del consumo interno y la menor demanda de Brasil. Con este marco, el SMATA, que conduce Ricardo Pignanelli, enfrenta el desafío de sostener los puestos de trabajo ante frenos productivos y planes de retiros voluntarios en la planta Stellantis del Palomar.
La industria automotriz argentina atraviesa un cuatrimestre crítico que pone en alerta a toda la cadena de valor y, fundamentalmente, a las organizaciones sindicales del sector. Según el último informe de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), la producción nacional registró en abril una contracción del 17,5% respecto al mismo mes del año anterior, fabricándose apenas 37.521 unidades. La tendencia negativa también se refleja en la comparación mensual, con una baja del 10,1% frente a marzo, acumulando una merma del 18,6% en lo que va de 2026.
Esta semana, uno de los epicentros de la crisis se situó en la planta de Stellantis en El Palomar. La automotriz comunicó oficialmente que interrumpirá sus actividades en dos etapas: la primera entre el 25 de mayo y el 7 de junio, y la segunda entre el 13 y el 26 de julio. Esta medida afecta directamente la producción de los modelos Peugeot 208 y 2008, y busca reducir los excedentes de stock ante una demanda que no reacciona.
Para el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), la situación en Stellantis representa un frente complejo. La empresa ya había eliminado uno de sus turnos de producción a comienzos de año e impulsó un programa de retiros voluntarios para ajustar su plantilla. El gremio que conduce Ricardo Pignanelli, cuya postura histórica fue la defensa de la continuidad laboral, se encuentra monitoreando estas suspensiones programadas que responden a una proyección de fabricación mensual de 4.000 unidades hasta noviembre, un volumen significativamente inferior al del año pasado.

