Cómo funciona el “shutdown” que Milei quiere implementar por ley

El cierre parcial de la administración federal por falta de acuerdo presupuestario es una característica del sistema político estadounidense que ha provocado varias crisis institucionales en las últimas décadas. El presidente Milei adelantó su intención de mandar al Congreso para implementar un sistema similar en nuestro país.

Cada vez que en Estados Unidos se discute el presupuesto federal reaparece una palabra que genera preocupación en la política y los mercados: shutdown. Se trata del cierre parcial o total de la administración federal cuando el Congreso y el presidente no logran acordar a tiempo las leyes que autorizan el financiamiento del gobierno. En esos casos, numerosas actividades estatales dejan de funcionar temporalmente y cientos de miles de empleados públicos son licenciados o continúan trabajando sin percibir sus salarios hasta que se resuelve el conflicto.

La particularidad y lo que ha generado que los argentinos le pongamos atención a este sistema vigente en el país del norte es que nuestro presidente ha dicho los últimos días que tiene como objetivo aplicar esa cláusula en nuestro país.

El shutdown no es una decisión política deliberada ni una medida económica destinada a reducir el gasto, sino la consecuencia institucional de la falta de aprobación de los fondos necesarios para el funcionamiento del Estado federal. La legislación estadounidense impide que muchas agencias continúen gastando dinero sin una autorización presupuestaria vigente.

Cuando se produce un shutdown, se suspenden actividades consideradas no esenciales, cierran parques nacionales, museos y diversas oficinas federales, mientras que otros servicios continúan operando por razones de seguridad o protección de la población. Entre ellos figuran las Fuerzas Armadas, el control aéreo, las cárceles federales y varias funciones vinculadas con la seguridad pública y la salud.

Los principales antecedentes en Estados Unidos

Aunque hubo interrupciones presupuestarias anteriores, los shutdowns comenzaron a producirse de manera sistemática a partir de 1980, cuando una interpretación jurídica obligó a las agencias federales a cesar actividades no esenciales ante la falta de financiamiento aprobado por el Congreso.

Entre los episodios más importantes figuran los ocurridos durante la presidencia de Bill Clinton en 1995 y 1996. En ese período se registraron dos shutdowns, uno de los cuales se extendió durante 21 días como consecuencia de una disputa entre la Casa Blanca y el Congreso respecto de la política de gasto público.

Otro caso emblemático fue el de 2013, durante la administración de Barack Obama. El cierre parcial del gobierno se prolongó durante 16 días y estuvo asociado a la controversia política generada por la implementación de la reforma sanitaria conocida como Obamacare.

Más recordado aún fue el shutdown de 2018-2019, durante el primer mandato de Donald Trump. En aquella oportunidad el conflicto giró en torno a los fondos destinados a la construcción de un muro en la frontera con México y derivó en un cierre gubernamental que duró 35 días.

Según los registros más recientes, el shutdown federal completo más extenso ocurrió entre el 1 de octubre y el 12 de noviembre de 2025, durante la segunda presidencia de Trump. El conflicto se originó por desacuerdos presupuestarios entre republicanos y demócratas y se prolongó durante 43 días. (Parlamentario)

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