Chapadmalal

Chapadmalal de noche, desde el aire. Los edificios con las ventanas encendidas, los caminos que se abren entre el verde y el mar ahí nomás, quieto y oscuro. Una postal que parece sacada de otro tiempo, porque en cierta forma lo es.
La Unidad Turística nació para que los que nunca habían visto el mar pudieran verlo. Para que una familia de trabajadores pudiera llegar a la costa y quedarse una semana, con todo incluido. Había hoteles, pileta, cine, cancha de fútbol. Una ciudad completa a orillas del Atlántico, pensada para los que siempre habían mirado desde afuera.
Hay gente que hoy, de grande, vuelve a Chapadmalal. Y cuando le preguntan por qué, dice que fue de chico. Que fue la primera vez que vio el mar. Que eso no se olvida.
Esa es la historia que tienen esas ventanas encendidas.

