Santilli acelera apoyos clave a la modernización laboral

En plena antesala de extraordinarias, el ministro intensificó su ronda de reuniones con gobernadores para sumar respaldos. Obtuvo un guiño determinante en Salta, mientras mantiene en agenda encuentros con Rolando Figueroa y Rogelio Frigerio. En paralelo, siguen pendientes reuniones como la de Sergio Ziliotto, que ya fue postergada dos veces.

Durante los últimos días, el ministro del Interior, Diego Santilli, profundizó su recorrida por distintas provincias para reforzar el respaldo político que el Gobierno necesita antes del debate de la llamada modernización laboral en las sesiones extraordinarias que comenzarán el 2 de febrero. En ese itinerario, la escala más significativa tuvo lugar este lunes en Salta, donde el gobernador Gustavo Sáenz no solo lo recibió en la Casa de Gobierno, sino que además dejó una señal explícita de acompañamiento. “No hay que tenerle miedo al cambio ni a avanzar. Son leyes viejas que hay que ir cambiando”, afirmó el mandatario salteño, quien también recomendó emplear el concepto de modernización para evitar las resistencias que, según dijo, despierta la palabra reforma entre la ciudadanía.

La voluntad política de Sáenz resulta especialmente valiosa para el oficialismo: el gobernador cuenta con tres diputados nacionales y la exsecretaria de Energía Flavia Royón en el Senado, cuya actuación reciente -incluido su apoyo al Presupuesto 2026- lo ubica como un actor clave de la ingeniería legislativa que el Gobierno necesita reeditar este verano. En la reunión, tanto Santilli como Sáenz destacaron la necesidad de generar empleo privado, aumentar la productividad y atraer nuevas inversiones mediante un marco laboral actualizado.

El viaje a Salta no fue un hecho aislado, sino parte de una secuencia de encuentros que Santilli viene desplegando desde principios de enero. Ya había sido recibido por Ignacio Torres en Chubut -en medio de la crisis por los incendios forestales-, por Leandro Zdero en Chaco, Alfredo Cornejo en Mendoza y Marcelo Orrego en San Juan. Con esos mandatarios, el ministro también recogió apoyos explícitos a la iniciativa, aunque no sin reclamos: algunos gobernadores expresaron su preocupación por el impacto fiscal que implicaría la baja en la recaudación del Impuesto a las Ganancias y pidieron mecanismos de compensación. Santilli sostiene que la modernización laboral terminará beneficiando a las provincias, y suele explicar que cada 400.000 trabajadores formalizados compensan el 0,15% de pérdida que podrían sufrir en 2027. (Parlamentario)